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Nueva tendencia de Implantes Magnéticos, bio-hackeando el cuerpo para aumentar los sentidos.

El movimiento Biohacker mezcla la filosofía Hacker (en su honrada acepción de curiosear y experimentar con la tecnología de forma no profesional) con el ámbito de la Biología. Cubre un espectro muy amplio de actividades que van desde la participación en laboratorios DIY (Do-it-yourself) comunitarios hasta la modificación de nuestros propios cuerpos en busca de nuevas propiedades. Dentro de este último sector se sitúan varios grupos de personas que se han implantado imanes en la punta de los dedos con el fin adquirir un “sexto sentido” para percibir los campos electromagnéticos.

Esta práctica se ha extendido desde el 2011, y el número de personas con estos implantes va aumentando. Aunque hay varios procedimientos, en resumidas cuentas se trata de insertarse un imán de neodimio (Espero que jamás toquen otro igual con ese dedo) envuelto en una capsula de silicona. Tras curarse la herida, y con suerte evitar la infección, algunas personas admiten percibir unas vibraciones al situar el implante cerca de aparatos eléctricos. Esto puede ser interpretado como una percepción táctil de los campos electromagnéticos que producen estos aparatos y da píe a una discusión sobre si de veras se trataría de un nuevo sentido per se, o simplemente de una mejora del sentido del tacto que ya de por sí agrupa sensibilidad a varios tipos de estímulos. Sea como sea los relatos no dejan por ello de ser sorprendentes. Debido a que estamos completamente rodeados de señales electromagnéticas algunas personas hablan de percibir el mundo de una forma totalmente nueva llegando a caracterizar incluso los campos en función de la fuerza y la textura. Sí, textura, otra consecuencia de usar el sistema táctil. 

Debido a lo ilegal y engorroso de la operación, muchas personas deseosas de experimentar nuevas formas de percibir el mundo, servidor incluido, se echan para atrás y se quedan con las ganas. Esto parece estar a punto de cambiar gracias a una colaboración entre grupos de la Universidad de Dresden y la de Tokio publicada en Nature Communications. Han desarrollado una fina y flexible lámina de menos de 2 micrometros que es capaz de acoplarse a la superficie de la piel y proporcionarnos una experiencia muy parecida a la descrita con el implante magnético. Los investigadores plantean usos mas allá de la simple percepción y hablan de un sistema de interacción con pantallas así como en robotica. 

Este es un ejemplo de como cada vez estamos estamos enfocando la tecnología no solo a la curación de las patologías sino a la mejora de nuestras características tanto físicas como mentales. Este tipo de pensamiento es llamado por algunos como transhumanismo y aunque pueda parecer ciencia ficción es algo que tenemos a la vuelta de la esquina y que hay que debatir en profundidad.